Posteado por: tiempodepalabras | Noviembre 26, 2007

Orígenes

jerusalem.jpgQué pena, qué pena, qué pena. Al final hasta me produce urticaria el quedarme a ver un programa de televisión que gira y gira. Con la Iglesia hemos topado. La financiación de la Iglesia era el debate. Dentro de un mes y medio deberán empezar a pagar IBI e IVA. Un debate con ideas sin exponer y con argumentos inacabados. En definitiva, sin planes de acción. Eran críticas constantes por el lado “del bien y del mal”, sin aportar nuevos datos excepto el coste (2 millones de euros) de un polémico spot. La Iglesia supongo que a otros les da tranquilidad, firmeza, compasión, serenidad y gratitud. Sin embargo a mi me da que pensar. Pienso en dinero, aprovechamiento, imposiciones, dictámenes, abusos y oro, mucho oro y patrimonio. Debería volver a sus orígenes, dejar de dar tanto la chapa y dar consuelo espiritual a quien lo necesite, no consejos y dictámenes políticos. Ea.


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