Sólo serán cinco minutos. Míralo. Observa su redondez. Sus costritas de azúcar. Su textura. Huélelo. Cógelo con los dedos. Apriétalo suavemente. Mira como los dedos se marcan en forma de ondas. Deslízalo suavemente por tu boca. Antes traga un poco de saliva porque se te ha hecho la boca agua. Muérdelo. Saboréalo. Placer…eso es el placer…
Posteado por: tiempodepalabras | Junio 17, 2007
Placer
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