Posteado por: tiempodepalabras | Mayo 20, 2007

Comienzos

ay.jpegY le dije al despertador…póngame cuarto y mitad de tiempo por favor. No aguanto más en estas sábanas llenas de calor y mis ojos no se mantienen despiertos…sudores fríos, sudores calientes, sudores al fin y al cabo. Gota a gota, gota a gota, mi frente se llena de agua. Abro un ojo. Ya me despierto, cinco minutos más…y me levanto. Pero…mi nueva afición se basa en no dormir y empezar a maquinar con este cerebro que a veces me asusta a mi misma. El sol se escurre en las ranuras de la persiana y creo que es un desperdicio de día no ponerse en pie. Así que, antes de comenzar a lidiar con rutinas diarias, me da por pensar y pensar y pensar en cosas estúpidas como ¿qué le da una persona a otra? Y nunca me complace la respuesta que me doy, pero la conclusión a la que modestamente puedo llegar es que da de sí misma, de lo más precioso que tiene, de su propia vida. Ello no significa necesariamente que sacrifica su vida por la otra, sino que da de lo que está vivo en su propio ser. Comienza un nuevo día…¿a quién se lo vas a dedicar?


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